Fundamentación del espacio curricular

Los profesionales, en cada una de las especialidades, deben estar formados y capacitados para resolver problemas propios de su área de conocimiento.

El profesional agropecuario debe enfrentarse normalmente a problemas que están relacionados con las prácticas de manejo de los suelos, de los cultivos, de los animales, como de sus productividades, y contribuir con la satisfacción de las necesidades básicas del hombre con relación a su calidad de vida.

Resolver problemas de esta índole implica valorar el ambiente donde las comunidades están insertas y aprovechar los recursos naturales que dicho medio brinda con un criterio de sustentabilidad, atendiendo a su conservación y preservación.

El Ingeniero Agrónomo debe compatibilizar la naturaleza con la tecnología, tanto en la producción, como en el acondicionamiento y conservación de las materias primas. Estos procesos están cada vez más tecnificados con el objeto de mejorar la eficiencia productiva y la calidad de los productos obtenidos.

Como profesional que interactua con el medio natural debe aprender a observarlo, analizarlo e interpretarlo, profundizando el estudio de los fenómenos que se desarrollan en él. La tecnología juega un papel fundamental en las actividades agropecuarias, como medio eficaz para facilitar las mismas. El Ingeniero Agrónomo debe estar capacitado para evaluar constantemente su utilidad, en equilibrio con el ambiente, las necesidades sociales, las exigencias económicas y la ética.

FÍSICA pertenece al área de las Ciencias Experimentales, siendo el objeto de estudio los fenómenos naturales, y su abordaje exige de un método que incluye la observación, modelización, análisis, y generalización culminando con la enunciación de los principios. Esta metodología de estudio contribuye con el desarrollo en el futuro profesional, de habilidades intelectuales, capacidad de abstracción y actitudes positivas frente a situaciones problemáticas.